Dando un paseo por la playa para despejar, me he cruzado con un montón de familias con sendos guajes jugando...He tenido un bonito momento rememorativo cuando una madre ha llevado a su hija a la orilla a limpiarse las manos y luego, en un gesto abarrotado de amor, la ha envuelto con la toalla y la ha llevado en brazos a donde estaba su padre. Ese simple gesto, además de emocionarme (oye, días tontos los tenemos todos) me ha retrotraído a la infancia, a los veraneos con los papis y el bro...Ya sabéis, uno de esos momentos.
Al cruzarme con muchos de esos niños jugando tal como han venido al mundo, he vuelto a pensar en lo fotogénico que es un chaval desnudo jugando en la playa, riendo y siendo felizote. Y en que esta humanidad nuestra, tan corrompida y putrefacta, nos ha llevado a la imposibilidad de pararte a hacer unas buenas fotos porque, en cuanto te vean los padres, se te tirarán al cuello al pensar (muchas veces sin equivocarse) que eres un jodido pervertido. Yo creo que esto antes no pasaba tanto, ¿no? La pregunta es: ¿será que pasaba menos o que la información era menor?Y con esto creo que es suficiente por hoy, voy a cenar y a terminar este "día después". Conforme pasa el tiempo le veo más cosas buenas a la resaca. Lo malo está ahí, claro, pero hay que saber ver lo positivo. Y hablando de positivismo, concluyo este día con una sonrisa aún más amplia después de escuchar el último disco de El Chojín (Cosas que pasan, que no pasan y que deberían pasar). El otro día os hablaba de él respecto a lo de la versión rapeada de las noticias. Hoy es por este disco que narra una historia de forma SÚPER entretenida. Recomiendo su escucha a todos los que se vean algo interesados por el rap.
Por cierto, me encanta la sensación previa a escuchar un disco nuevo de un artista que respeto...¿A vosotr@s no? Eso es disfrutar la música, yo lo tengo claro.
Disfruten del fin de semana! (y de paso, de la vida ;)
La foto es del señor Manuel Cascales y la he sacado de aquí