lunes, 9 de julio de 2012

Reencuentros

Este ha sido un fin de semana de reencuentros, así que me parecía una buena excusa para reencontrarme también con vosotros, fieles seguidores (todos, sí, los 3 ó 4) de mis aventurillas. Lo cierto es que hoy estoy destrozado (físicamente), con los ciclos del sueño totalmente pa' Tudela y con sueño acumulado (tengo la sensación de que seguirá acumulado dos semanas más...) pero me siento bastante feliz.
Paso a haceros una breve crónica (quería que fuera breve, pero como siempre, me he pasado así que AVISO: esta entrada sólo es apta para personas con ganas de leer sobre mí, los demás podéis ir cerrando porque seguramente os aburriréis).

El viernes, después de una emotiva despedida en el sitio donde he estado haciendo prácticas el último mes, un alegre pica-pica (como le llaman aquí al picoteo de toda la vida) y unas cervezas, preparación mental para uno de los eventos del año: el concierto de Parov Stelar en el marco del festival Cruïlla Barcelona. Tenía ganas de ver en directo a este tío desde que lo conocí gracias a un buen amigo. Pagamos un precio bastante elevado por, en principio, ver sólo a este austriaco. Pero, como suele pasar, el festival nos deleitó con unos cuantos conciertos más de alto nivel...Descubrí a artistas como Nneka, una cantante afro-germana de voz muy particular que nos deleitó con uno de los conciertos más sentidos que recuerdo...El momento del dueto entre ella y su guitarra fue épico. Los pelos como escarpias con la capacidad que demostraron de fundirse en un sólo músico.

De ahí al desmadre de Gogol Bordello, un conglomerado autodefinido como "Gipsy Punk" de artistas desbocados que reventaron el ambiente con melodías balcánicas, percusiones rompe-cuellos y muchísimo carisma. Vi en directo a Amadou y Mariam, dos africanos (ciegos, por cierto) que me gustan mucho, música del mundo (como la llaman), aunque más bien es puro arte africano. Y por fin...Parov.
Para los que no lo conozcan (la mayoría, me temo) se lo podría definir como electro-swing, la mezcla más perfecta que he escuchado de música electrónica y swing-jazz de los años 30. El concierto se hizo en uno de los escenarios pequeños, por lo que dedujimos que no se llenaría demasiado (vimos con indignación como la revista Mondosonoro ni siquiera hablaba de la actuación en su guía de festivales veraniegos...). Nos equivocamos. Al final se llenó hasta la bandera. Y lo que aún nos sorprendió más, la gente que estaba allí iba realmente a ver a Parov. Se sabían las canciones y disfrutaban como lo hacemos los que lo conocemos y lo seguimos. Por previsión y un poco por suerte, pudimos ponernos en primera fila y encima tener un mínimo de espacio vital lo cual hizo que el evento fuera aún más espectacular.
Todos los miembros de la banda son monstruos del ritmo. El batería, como una máquina implacable guiada por el productor; el bajo, más de lo mismo. Y los señores trompeta y saxo...Simplemente increíbles. En el sentido literal, no te podías creer que pudieran sonar así de bien, de conjuntos, de perfectos...En cuanto a nivel sonoro, era como estar escuchando el CD. Pero mil millones de veces mejor. Lo único que nos falló un poquito fue la cantante que se trajo, ligeramente por debajo de las chicas con las que suele colaborar.
He metido este concierto, sin dudar un momento, en la selecta lista de los mejores conciertos de mi breve existencia. El festival acabó con Birdy Nam Nam, a los que también conocía, con un muy buen espectáculo. Pero claro, nosotros todavía estábamos bajando de la nube...

 6.00 a.m. Me meto a la cama preparado para coger un bus en 3 horas que me llevaría a una reunión de antiguos amigos del máster en Gandía. Dudé mucho de si ir, pero con amistades tan buenas, siempre hay que hacer un esfuerzo para que no se marchiten como las plantas sin agua. Y menos mal. Han sido dos días aprovechados a tope llenos de risa, charla, reencuentros, abrazos...Faltaron muchos, pero eso pierde importancia si los que están merecen la pena. Comimos y bebimos, hablamos hasta quedarnos sin saliba y nos lo pasamos en grande. Nadie quería irse, nadie quería que terminara...
El domingo teníamos una ineludible cita en la playa para el partido de Volley más esperado del año...Y después pasamos por el Piscis, bareto donde nos hacíamos las cervezas y las bravas de después de clase. Como siempre me ocurre, la cabeza se me puso a mil al volver a pasear por un lugar donde he vivido, aunque sea Gandía y aunque fuera julio. Soy propenso a la nostalgia, aunque de la buena, como ya sabéis.

 00.15 a.m. Como no quería reducir ni en un minuto la reunión, decidí que cogería un bus nocturno para volver a Barcelona. Resultado: llegada a destino a las 6.00 a.m., cerrando un bonito ciclo de fin de semana. Como os he comentado, aún estoy que no sé si voy o vengo, pero tengo el corazón henchido de alegría, oiga!

Ah, por cierto, mi hermano está en África de gestor de personas y recursos para safaris...De flipar. Creo que la experiencia le está yendo muy bien, pero claro, hablamos poco...No llega mucho wifi por allá.

Esto es todo, no digáis que no avisé de lo que se venía...
:D

Sean felices.

jueves, 16 de febrero de 2012

De golpes de realidad y momentos de fantasía

Golpe de realidad 1: mi padre se jubila. Todos estamos impactados, él el que más, pero lo disimula muy bien y hace "como que no pasara nada".

Momento de fantasía 1: hoy, viendo el telediario, alguien en alguna estación de re-emisión de TVE ha cambiado los cables de audio entre TVE1 y RNE-Clásica. Ha sido un instante mágico...En los deportes (obviamente, quiero decir fútbol), mientras no-sé-quién decía no-sé-qué tontería...De repente, se ha hecho un breve instante de silencio y luego ha empezado a sonar una pieza vocal exquisita (habla un no-seguidor de la clásica, más que por lo impuesto a lo largo de años de conservabobos) que ha acallado a los futbolistas y entrenadores que seguían diciendo tonterías. Fantasía pura.

Golpe de realidad y momento de fantasía: estoy empezando a trabajar en postproducción de audio. No cobrando, pero trabajando. Me divierte mucho ese trabajo y hay más planes, más cosas por hacer, más camino por andar.

Coño, me siento grande.

Se avecinan más cosas que enseñaros y espero que, dentro de no mucho, otro capítulo del podcast (como siempre, más tarde de lo que hubiera querido...)

Y de regalo...¡violencia!¡Pero violencia con buen humor!



lunes, 30 de enero de 2012

Pues bien, ya es un hecho...Han matado a internet!

Actualización rápida, poco tiempo.
Ayer fue la primera vez que yo, persona que no suele ver demasiados contenidos reservados online, sufrió las consecuencias de la acción del FBI a Megaupload y afines.
Nos costó Dios y ayuda ver unos capítulos de alguna serie, nada complicado, de las que echan en algunos canales de este país.

Sólo quiero hacer unas puntualizaciones:

1.- De ninguna manera íbamos a poder pagar esos visionados, ahora nos hemos quedado igual, pero sin ver la serie.
2.- Aumentó considerablemente nuestro enfado hacia los vigilantes del mundo entero.
y 3.- Ya pueden sacar adelante rápido ese contra-ataque (que seguro deben de tener en la manga) para plegarse al uso de los nuevos medios o de esta la masa no los salvará jamás...Y la masa ya no es tan tonta (al menos alguno).

Dicho queda.
Otro día más.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Buenos días!

Hoy, sin palabras, que ya he hablado mucho estos días.
Os dejo un cortito de stop motion que me ha fascinado (está causando sensación en la red)
Address is aproximate ("La dirección es aproximada", mensaje de Google Maps cuando te muestra un lugar que previamente has buscado)

Genial.


lunes, 21 de noviembre de 2011

Súmate al cambio...de país.

Que no se me malinterprete. No voy a entrar en la crítica política, a razonar sobre los resultados, a aburrir con datos y detalles...Para eso están los medios (también agradeceríamos que hablaran de alguien más que  "los dos de siempre") o deberían estar, que ya uno no se puede fiar ni de su sombra.
Sólo quiero decir que, ayer, mientras terminaban las elecciones, empezaban los recuentos, se inclinaban las balanzas...Yo estaba cómodamente sentado en la butaca del auditorio Miguel Delibes, una sala diseñada para satisfacer los sentidos -ya desde su concepción arquitectónica- preparándome para uno de los conciertos más sentimentales y patéticos (en sus definiciones estrictas) que he visto en mi vida.
Los artistas, Ryuichi Sakamoto al piano acompañado de Jacques Morelenbaum al cello y Judy Kang al violín.
El concierto recorrió la trayectoria al completo de Sakamoto, ya desde sus inicios en los '80. Fue a ratos contemporáneo, innovador, atonal; y a ratos dulce y armonioso. Pero vuelvo al hilo, que me lío.
El espectáculo, como todo lo bueno, se acabó (aunque duró casi dos horas, lo cual es de agradecer al señor Sakamoto, que salió hasta en tres ocasiones a darnos otro bis) y yo tuve que regresar al mundo real. Pues os juro que ese regreso entre la noche de ayer y la mañana de hoy ha sido especialmente traumático y ya no porque haya ganado un color (perdón, partido) u otro, que para el caso...Ambos han conseguido despegarme totalmente de ellos. Hablo de empezar la semana triste, taciturno, como bajo el peso de un enorme yugo...Por pensar que no va a haber cambios reales, o quizá los haya en cosas insustanciales, por pensar que tanta gente a mi alrededor esté jodida, por pensar en todos los que emigran y no vuelven o, aun peor, vuelven para darse cuenta de que aquí tienen poco o nada que hacer...

Esa no es manera de empezar una semana, hombre por favor...Me hubiera quedado encerrado en el auditorio.
Mañana vuelo de vuelta a Barcelona. A seguir luchando, a seguir buscando, a seguir dando el coñazo.

Os dejo la canción que me arrancó largos escalofríos por toda la espalda.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Martes de reflexión

[NOTA: si no tenéis música de fondo, recomiendo escuchar el tema adjunto para amenizar la lectura -que no quiere decir que sea aburrida, ojo!]

Para mí, así como para todos los que estamos (más o menos) alejados de nuestro lugar de origen, hoy ha sido la jornada de reflexión. Y como es la primera vez que voto en unas generales -las anteriores me pillaron con un continente de diferencia y se me pasó el plazo- tenía la firme convicción de hacer una labor de búsqueda, comparación, lectura, análisis, bla, bla, bla...
He pasado toda la tarde (vaaaale, no toda, pero sí la mitad) leyendo programas y viendo entrevistas sobre los candidatos y los partidos que podían tener mi voto.

Lo reconozco, ha sido una labor pesada que he pospuesto hasta el último día. Y ojalá hubiese tenido mejor resultado; como casi siempre que uno se propone la búsqueda de conocimiento, he terminado la jornada con más preguntas que respuestas y con más incertidumbre de la que tenía antes de empezar.
Programas electorales que deambulan y vacilan, políticos que no convencen por representar un papel ante las cámaras y, lo peor, la sensación de que no puedo votar todo lo libremente que me gustaría por sentir que la elección de algunos pequeños grupos políticos (sin representación a nivel nacional) supone invertir en un voto que no va a llegar a ninguna parte, debido a este sistema electoral que tenemos.

Por no hablar de esa asquerosa sensación de que da igual a qué cordero elijamos, seguirá siendo el aperitivo de los lobos que manejan el mundo (imagino que todo el que haya llegado hasta este punto de la entrada sabe de quienes hablo).

Así que mañana iré a Correos y ejerceré ese derecho por el que tantos han luchado y por el que se sigue matando y muriendo, pero no sin cierto escepticismo y una ligera sensación de pesadumbre.

No pensaba meter música, pero me parece justo compartir con vosotros la que ha amenizado esta tarde tan...intensa.